Las pupilas de Vicent Sos visitaban a uno de los grandes el pasado sábado en tierras vascas. Las castellonenses querían quitarse el sabor de boca que se les quedo frente al BM Porriño y demostrar a sus rivales y a su gente que todavía quieren dar guerra a pesar de la dificultad que tienen ahora para mantener la categoría.

Las guerreras de la plana sabían que debían dar lo mejor de ellas si querían plantarle cara a un equipo como este, por lo que así sucedió. Con una defensa presionante 3:3 las de la plana conseguían paralizar el ataque rival y enlazar el ataque estructurado con cruces combinativos que hacían quebrar la defensa rival. Esto conseguía una máxima igualdad en el luminoso llegando al descanso con un 13-10.

El inicio de la segunda mitad siguió por la misma línea de trabajo hasta llegados a los últimos 20 minutos donde el cansancio físico y exigencia defensiva durante todo el partido paso factura a las castellonenses. El ataque no fluía con la misma facilidad que los anteriores minutos y se creaban espacios más fáciles en defensa lo que propició una brecha en el marcador de 10 tantos.

A pesar de la derrota, las castellonenses no bajaron la cara al partido en ningún momento sin importar el nivel de ambos equipos.