Los de José Luis Pérez viajaban hasta Vila-real para jugar un derbi que se esperaba emocionante e igualado. Y así lo fue. El partido empezó con nervios, los ataques se imponían a las defensas y se cometían demasiadas pérdidas por ambos equipos. Ambos entrenadores buscaban reajustar la defensa, pero sin éxito, con lo que se llegaba al descanso con el 18-19 para los de la plana. Faltaba trabajo defensivo por parte de todo el equipo.
Tras el descanso, los de J.L.Perez salieron más enchufados, endosando al rival un 0-4 de parcial en pocos minutos, que hacían pedir tiempo muerto a al equipo local. A partir de ahí se mantuvieron las diferencias de 4-5 goles a favor de los castellonenses, alternando buenos minutos de juego y otros no tan buenos, hasta el 33-37 final.
Dos puntos más en un derbi importante. “Las pocas perdidas de balón en la segunda parte, han sido lo que nos ha hecho que el partido se decante para nosotros” Afirma J.L. Pérez.