El juvenil masculino del C.D. Balonmano Castellón ha cerrado la temporada de la mejor manera posible, proclamándose campeón de la Copa Juan Torres Norte Plata tras imponerse al Handbol Nules por 33-25 en la gran final disputada este sábado en Betxí.
Nuestro equipo volvió a demostrar sobre la pista todo aquello que ha caracterizado al grupo durante toda la temporada: compromiso, intensidad, unión y una enorme ambición competitiva. En un encuentro de máxima exigencia, los jugadores supieron imponer su ritmo desde los primeros minutos y gestionar con madurez los momentos clave del partido hasta terminar levantando el título con autoridad.
El marcador final refleja el gran trabajo colectivo realizado por el equipo, tanto en defensa como en ataque, mostrando una versión muy sólida en una de las citas más importantes del año.
Este campeonato supone el premio al esfuerzo diario realizado durante toda la temporada por jugadores y cuerpo técnico. Una generación que no ha dejado de crecer y que continúa consolidándose como uno de los grandes referentes del balonmano base provincial.
Más allá del resultado, el título refleja la identidad de un equipo que ha sabido representar los valores del club dentro y fuera de la pista: esfuerzo, compañerismo, humildad y pasión por el balonmano.
La final contó además con el apoyo de familiares, aficionados y miembros del club que acompañaron al equipo en Betxí y que pudieron celebrar junto a los jugadores un éxito muy especial para toda la familia verdinegra.
Desde el C.D. Balonmano Castellón queremos felicitar a todos los jugadores, técnicos y familias por una temporada extraordinaria que culmina con un merecido campeonato.
El Campus Morella 2026 continúa reforzando su estructura técnica con incorporaciones de gran nivel. Tras anunciar a varios perfiles vinculados al balonmano profesional y de formación, el proyecto suma ahora a Adrián Ribes, un entrenador joven pero con una trayectoria especialmente sólida en el desarrollo de jugadores, la preparación física y el trabajo en categorías de alto rendimiento.
Su llegada supone un nuevo impulso para un modelo de campus que sigue apostando por ofrecer una experiencia formativa completa, actual y conectada con la realidad del balonmano moderno.
Un perfil ligado al crecimiento y la formación
Adrián Ribes ha construido su trayectoria desde la base, acumulando experiencia tanto como jugador como entrenador en diferentes estructuras competitivas. Formado en el Balonmano Castellón, llegó a competir en 1ª Nacional y posteriormente en ASOBAL con Fertiberia Puerto Sagunto, viviendo de primera mano la exigencia del balonmano profesional.
Sin embargo, es en los banquillos donde ha desarrollado gran parte de su recorrido, consolidándose como un técnico con una visión global del juego y una clara orientación hacia la formación integral del jugador.
Durante los últimos años ha trabajado en proyectos de gran exigencia deportiva, destacando su labor en el Fertiberia Puerto Sagunto, donde ha ejercido como preparador físico del primer equipo en División de Honor Plata y entrenador de equipos autonómicos cadete y juvenil.
Además, ha dirigido al Puerto Sagunto B en 1ª Nacional y al senior femenino del CBM Almassora en División de Honor Plata, compitiendo en contextos de alto nivel y contribuyendo al crecimiento competitivo de diferentes estructuras deportivas.
Experiencia en cantera y desarrollo de talento
Uno de los aspectos más destacados de su trayectoria es su trabajo continuado en categorías de formación. Adrián Ribes ha participado activamente en el desarrollo de generaciones que han alcanzado campeonatos de España en categorías cadete y juvenil, combinando metodología, preparación física y desarrollo táctico.
Su experiencia también incluye etapas en Handbol Onda y más de una década vinculada al Balonmano Castellón, pasando por prácticamente todas las etapas de formación dentro del club.
Ese conocimiento profundo del trabajo de cantera encaja plenamente con la filosofía del Campus Morella: formar jugadores, pero también ayudar al crecimiento personal y deportivo de cada participante.
Mucho más que entrenamiento
La presencia de Adrián Ribes permitirá enriquecer las sesiones de tecnificación con una visión moderna del balonmano, donde aspectos como la preparación física, la toma de decisiones, la intensidad competitiva y el desarrollo táctico adquieren un papel fundamental.
Los participantes podrán convivir y aprender de un entrenador acostumbrado a trabajar en estructuras profesionales, acercándose así a metodologías reales de entrenamiento y preparación.
Una experiencia completa en un entorno único
El Campus Morella mantiene su apuesta por combinar balonmano y experiencias complementarias en plena naturaleza. A los entrenamientos y sesiones específicas se suman actividades como natación, excursiones, dinámicas grupales y convivencia, creando un entorno ideal para aprender, disfrutar y crecer.
Todo ello en un contexto pensado para que los jóvenes jugadores vivan una experiencia diferente, rodeados de entrenadores y referentes que conocen el balonmano desde dentro.
El Campus Morella sigue creciendo
Con la incorporación de Adrián Ribes, el Campus Morella 2026 continúa consolidando un cuerpo técnico de gran nivel, formado por perfiles con experiencia real en el balonmano profesional y de formación.
La organización seguirá anunciando nuevas incorporaciones durante las próximas semanas, manteniendo una línea clara: ofrecer una propuesta de calidad, cercana y enfocada al desarrollo integral del jugador.
Las plazas volverán a ser limitadas, priorizando así una atención individualizada y una experiencia realmente enriquecedora para todos los participantes.
El Campus Morella 2026 sigue dando pasos firmes en la construcción de una propuesta formativa de máximo nivel. Tras las incorporaciones ya anunciadas, el proyecto suma ahora un perfil con un enorme valor simbólico y deportivo: un jugador formado en la casa que ha conseguido alcanzar la élite del balonmano nacional.
Javier Domingo: talento, esfuerzo y ADN de club
El Campus contará este verano con la presencia de Javier Domingo, jugador ASOBAL del Balonmano Caserío y ejemplo perfecto de crecimiento desde la base hasta el máximo nivel competitivo.
Formado en el BM Castellón, Javier representa el camino que muchos jóvenes sueñan recorrer. Su evolución deportiva le llevó a competir durante cuatro temporadas en Primera Nacional defendiendo los colores del BM Castellón y Balonmano Marni, antes de dar el salto a División de Honor Plata, categoría en la que militó durante cuatro años con Villa de Aranda y Balonmano Burgos, disputando además dos fases de ascenso.
Actualmente compite en Liga ASOBAL con Balonmano Caserío, consolidándose como un jugador de alto nivel dentro del panorama nacional.
Pero más allá de su trayectoria competitiva, su presencia en el Campus supone un mensaje muy potente para todos los participantes: el trabajo, la constancia y la formación pueden llevar a alcanzar la élite.
Un referente cercano para los jóvenes jugadores
La incorporación de Javier Domingo aporta al Campus Morella un perfil especialmente inspirador. No solo por su experiencia en categorías nacionales y profesionales, sino por el vínculo emocional y formativo que mantiene con el club.
El hecho de que un jugador criado en la base llegue a ASOBAL y vuelva ahora para compartir conocimientos y experiencias convierte su participación en un elemento diferencial dentro del proyecto.
Durante el Campus, los asistentes podrán trabajar junto a un jugador profesional en activo, conociendo de primera mano aspectos relacionados con la preparación, la toma de decisiones, la mentalidad competitiva y las exigencias del balonmano de máximo nivel.
Formación, convivencia y experiencias únicas
El Campus Morella mantiene su apuesta por un modelo integral, donde el aprendizaje deportivo convive con experiencias personales y actividades complementarias que enriquecen la estancia.
Además de las sesiones de tecnificación y entrenamiento específico, los participantes disfrutarán de natación, excursiones, actividades en la naturaleza y dinámicas de convivencia diseñadas para fomentar valores como el compañerismo, el compromiso y el crecimiento personal.
Todo ello en un entorno único como Morella, que vuelve a convertirse en uno de los grandes atractivos de la experiencia.
Un Campus que no deja de crecer
Con la llegada de Javier Domingo, el Campus Morella 2026 continúa consolidando un cartel técnico y deportivo de enorme nivel, reforzando una filosofía clara: acercar a los jóvenes jugadores referentes reales del balonmano actual.
La organización continúa trabajando en nuevas incorporaciones y sorpresas para esta edición, que promete convertirse en una de las más especiales hasta la fecha.
Las plazas seguirán siendo limitadas, manteniendo así la calidad del trabajo y la atención personalizada que caracterizan al Campus desde sus inicios.
El Campus Morella 2026 sigue creciendo. Y lo hace manteniendo intacta su esencia: formar, inspirar y hacer vivir el balonmano desde dentro.as
El Campus Morella 2026 continúa elevando su propuesta formativa. Tras una primera confirmación de alto nivel, la organización da un nuevo paso adelante con la incorporación de un perfil que refuerza de manera significativa la dimensión técnica del proyecto.
Julio Rodríguez, experiencia de élite al servicio de la formación
El Campus contará con la presencia de Julio Rodríguez, un nombre propio del balonmano nacional que aporta una combinación especialmente valiosa: experiencia en la máxima categoría y un amplio recorrido en el desarrollo de jugadores.
Formado en la cantera del FC Barcelona, su trayectoria como jugador le llevó a competir en la Liga ASOBAL defendiendo los colores de clubes como FC Barcelona, BM Ciudad Real, BM Aragón o BM Huesca. Un recorrido competitivo marcado por el alto rendimiento, los procesos de ascenso y la exigencia constante del máximo nivel.
Más allá de su etapa como jugador, su evolución hacia el ámbito formativo refuerza su encaje en el modelo del Campus Morella. Ha desarrollado labores técnicas en estructuras de referencia como el propio FC Barcelona, el Tecnocampus David Barrufet y la Federación Aragonesa, donde ha trabajado específicamente en la formación de porteros, uno de los puestos más complejos y determinantes del juego.
Un salto cualitativo en la propuesta técnica
La incorporación de Julio Rodríguez no responde únicamente a un criterio de prestigio, sino a una clara intención metodológica: acercar al jugador en formación a perfiles que han vivido el balonmano desde dentro, en contextos de máxima exigencia.
Su presencia permitirá enriquecer las sesiones de tecnificación con matices propios del alto rendimiento, aportando conocimiento aplicado, lectura del juego y herramientas específicas que difícilmente se adquieren fuera de estos entornos.
El Campus Morella consolida así una línea de trabajo basada en la calidad del cuerpo técnico, uno de los pilares sobre los que se sustenta su crecimiento en las últimas ediciones.
Un entorno que potencia la experiencia
El valor del Campus no se limita al 40×20. La propuesta mantiene su estructura global, combinando el trabajo técnico con actividades complementarias como natación, excursiones y dinámicas en la naturaleza, generando un contexto donde el aprendizaje se produce de forma transversal.
La convivencia, el compañerismo y la exposición a nuevas experiencias siguen siendo elementos nucleares de un modelo que busca impactar en el desarrollo integral del participante.
Un proyecto en constante crecimiento
Con esta segunda incorporación, el Campus Morella 2026 refuerza su posicionamiento como una de las propuestas formativas más completas del periodo estival. Y, según avanza la organización, no será la última.
El número de plazas continuará siendo limitado, manteniendo así el control sobre la calidad de la intervención y la atención individualizada a los participantes.
El mensaje es claro: el Campus Morella no deja de crecer. Y lo hace desde una premisa sólida —ofrecer a los jóvenes jugadores una experiencia real de balonmano, con referentes que han competido, aprendido y evolucionado en la élite.
El Club Deportivo Balonmano Castellón vuelve a abrir sus puertas. Y no lo hace en un contexto cualquiera. La entidad celebra su 50 aniversario con una temporada marcada por el simbolismo, la proyección y la voluntad de seguir creciendo desde la base. En ese escenario, las Jornadas de Puertas Abiertas se presentan como una de las iniciativas clave para acercar el balonmano a la ciudad.
Una invitación a descubrir el balonmano desde dentro
Dirigidas a niños y niñas nacidos entre 2008 y 2018, las jornadas están concebidas como un primer contacto real con el deporte, sin barreras de entrada y con un enfoque claramente formativo. No se trata únicamente de probar, sino de entender qué hay detrás de un deporte colectivo que combina ritmo, toma de decisiones y cooperación constante.
El planteamiento metodológico será fiel a la identidad del club: sesiones dinámicas, adaptadas por edades, donde el aprendizaje se construye desde el juego y la participación activa. El objetivo es claro: que cada participante viva una experiencia positiva que le permita conectar con el balonmano desde el primer momento.
Formación, valores y pertenencia
Más allá del componente técnico, el club pone el foco en el entorno que rodea al jugador. Las Jornadas de Puertas Abiertas buscan transmitir una cultura deportiva basada en el compromiso, el respeto y el sentimiento de pertenencia.
El Balonmano Castellón no solo forma jugadores; construye equipo. Y ese concepto se traslada desde las primeras etapas, generando espacios donde los nuevos integrantes puedan integrarse con naturalidad, crear vínculos y empezar a formar parte de una estructura consolidada.
Un club en un momento especial
La celebración del 50 aniversario añade una dimensión adicional a la iniciativa. No es solo una campaña de captación; es una oportunidad para entrar en un proyecto que atraviesa una temporada histórica.
Durante este curso, el club articulará diferentes acciones y eventos conmemorativos que reforzarán su presencia en la ciudad y pondrán en valor su trayectoria. Incorporarse ahora supone hacerlo en un momento de especial relevancia institucional y deportiva.
Acceso abierto y gratuito
Las jornadas tendrán carácter gratuito, facilitando así el acceso a cualquier interesado en conocer el balonmano de primera mano. La propuesta elimina cualquier tipo de condicionante previo: no es necesaria experiencia, solo disposición para participar.
El Club Deportivo Balonmano Castellón vuelve a tender la mano a la ciudad. Una puerta abierta para descubrir un deporte, pero también para integrarse en una estructura que entiende el balonmano como una herramienta de desarrollo personal y colectivo.
Porque, medio siglo después, el objetivo sigue siendo el mismo: seguir haciendo balonmano en Castellón.
El Campus Morella 2026 ha comenzado a desvelar sus principales atractivos, y lo ha hecho con una incorporación de peso: Rubén Martín Blanco formará parte del equipo técnico.
Con más de 15 años de trayectoria en el balonmano formativo, su perfil encaja de manera precisa con la filosofía del campus. Director Técnico de Balonmano Playa de la Federación Vasca y seleccionador de Euskadi, su experiencia abarca desde la tecnificación de base hasta el trabajo en contextos de rendimiento.
Su presencia garantiza un enfoque metodológico riguroso, actualizado y alineado con las demandas actuales del jugador en formación, aportando valor tanto en el diseño de tareas como en la intervención directa con los participantes.
Un modelo consolidado
El Campus Morella ha ido evolucionando en las últimas ediciones hasta convertirse en una referencia dentro del entorno autonómico. La combinación de calidad técnica, entorno natural y propuesta educativa ha permitido construir un modelo reconocible y sostenible.
La limitación de plazas responde precisamente a esa búsqueda de calidad: grupos reducidos, atención individualizada y un control real del proceso formativo.
Inscripciones abiertas
El plazo de inscripción ya está activo y, como en ediciones anteriores, se prevé una alta demanda. La organización recomienda asegurar plaza con antelación para garantizar la participación en una de las experiencias más completas del verano.
El Campus Morella 2026 no es solo una semana de balonmano. Es una propuesta estructurada para aprender, convivir y disfrutar del deporte desde una perspectiva global.
Y esto, como ya se ha anunciado, no ha hecho más que empezar.
El verano de 2026 ya tiene una de sus citas marcadas en rojo para el balonmano base: el Campus Morella regresa con una propuesta consolidada que combina formación, convivencia y experiencia vital en un entorno privilegiado.
Mucho más que un campus
Del 29 de junio al 5 de julio, Morella volverá a convertirse en el epicentro del balonmano formativo con una nueva edición del Campus organizado por el Club Deportivo Balonmano Castellón. Dirigido a jugadores y jugadoras nacidos entre 2007 y 2013, el programa mantiene su esencia: ofrecer una experiencia integral que trascienda lo puramente deportivo.
Porque el Campus Morella no se entiende únicamente desde la pista. Se construye desde la convivencia, desde el aprendizaje compartido y desde la capacidad de generar un entorno donde el jugador crece tanto dentro como fuera del 40×20.
Formación, naturaleza y convivencia
La estructura del campus está diseñada para equilibrar el desarrollo técnico con una oferta lúdica y experiencial de alto valor. Las sesiones de entrenamiento estarán orientadas a la mejora individual, con tareas dinámicas, contextualizadas y adaptadas a las diferentes etapas de formación.
A ello se suma un programa paralelo que incluye actividades al aire libre, excursiones, juegos y competiciones internas que refuerzan aspectos clave como la cohesión grupal, la autonomía y la toma de decisiones en entornos cambiantes.
El enclave de Morella, con su riqueza natural y su singularidad, actúa como un elemento diferencial. No es solo un escenario; es parte activa de la experiencia.
El Club Deportivo Balonmano Castellón seguirá compitiendo una temporada más en la Primera Nacional. Y no es una permanencia cualquiera. Es de las que se construyen desde el sufrimiento, la resiliencia y una convicción colectiva que ha sido innegociable desde el primer día.
Permanencia con sello competitivo
El conjunto castellonense ha cerrado la temporada 2025-2026 cumpliendo el objetivo marcado: mantenerse en la categoría de bronce del balonmano español. Un reto que, lejos de resolverse con margen, ha exigido el máximo rendimiento competitivo durante meses. La irregularidad propia de una liga larga, los momentos de dificultad y la presión clasificatoria han convertido el curso en un auténtico examen de madurez deportiva.
Sin embargo, el equipo ha respondido. Lo ha hecho desde el compromiso defensivo, desde la capacidad de competir cada partido independientemente del contexto y, sobre todo, desde una mentalidad que ha evitado cualquier atisbo de rendición.
Una temporada de crecimiento real
Más allá de los resultados puntuales, el valor de esta permanencia radica en el proceso. El equipo ha evolucionado en su identidad de juego, ha sabido adaptarse a diferentes escenarios competitivos y ha construido una base sólida de cara al futuro.
Los puntos sumados no han sido fruto de la casualidad. Cada victoria, cada empate, incluso cada derrota ajustada, ha contribuido a forjar un grupo más consistente, más consciente de lo que exige la categoría y más preparado para sostener el nivel competitivo.
Porque en Primera Nacional no basta con tener talento: hay que saber competir. Y el Balonmano Castellón ha aprendido a hacerlo.
El factor emocional: equipo y afición
Si algo ha marcado la temporada ha sido la conexión entre equipo y grada. En los momentos más delicados, el respaldo de la afición ha sido un elemento diferencial. El pabellón ha vuelto a ser un punto de apoyo emocional y competitivo, empujando al equipo cuando más lo necesitaba.
Ese vínculo ha permitido sostener al grupo en situaciones límite, transformando la presión en energía competitiva.
Mantenerse también es ganar
En un contexto cada vez más exigente, donde cada temporada eleva el nivel medio de la categoría, lograr la permanencia tiene un valor incuestionable. No es un objetivo menor; es la confirmación de que el proyecto compite, resiste y avanza.
El Club Deportivo Balonmano Castellón seguirá siendo equipo de Primera Nacional. Y lo hará con la experiencia adquirida, con una base reforzada y con la ambición de seguir creciendo.
Porque si algo ha dejado claro esta temporada es que este equipo no se conforma. Esta permanencia no es un punto final. Es un punto de partida.